
El Virus del VIH:
El VIH pertenece a la familia Retroviridae, en la cual se incluyen virus que presentan en su genoma ARN comprendiendo a su vez tres subfamilias:
- Oncovirinae (virus cuyo efecto citopático es la
transformación e inmortalización celular)
- Spumavirinae
- Lentivirinae (Promueven la formación de sincitios y la citólisis de las células del cultivo) al cual pertenece el VIH.
El VIH es el agente causal del Sida, existen dos tipos, el VIH 1 y el VIH 2, se ha comprobado que ambos comparten una organización genética común, con un 50% de homología en la secuencia nucleotídica, una de las diferencia más notables es que el VIH 2 muestra una fase de latencia de mayor duración.
Estructura:

EL virus es icosaedrico, con un diámetro entre 80 y 110 nm, en su estructura se definen tres capas, la interna o nucleoide de forma cónica, formada por la proteína P24, la segunda capa está integrada por una cápside icosaedrica formada por la proteína p17 y la capa más externa compuesta por la envoltura derivada de la membrana citoplasmática de la célula hospedera.
El genoma del VIH está constituido por dos hebras positivas de ARN a partir de las que se forma el ADN proviral, con una logitud aproximada de 97 kilobases.
Variabilidad genética:
La variabilidad genética, que produce variaciones antigénicas, ha servido frecuentemente a los virus como vía de escape a la respuesta inmune del hospedero. Esta variabilidad está determinada por:
- Transcripción del genoma de ARN a ADN y de ADN a ARN por dos enzimas
(Transcriptasa inversa y ARN polimerasa II celular)
- Naturaleza diploide del genoma.
- Integración del ADN provírico en el ADN celular.
Tropismo viral:
Se basa en la interacción especifica de la gp mas externa de la envoltura vírica, la gp 120, con un receptor de membrana CD4 presente en la superficie de las células dianas, la molécula CD4 está en la totalidad de las células T auxiliadoras y en menor proporción, en la superficie de los monocitos y macrófagos, linfocitos B y células dendríticas de los ganglios linfáticos.
Tambien se ha comprobado la infección activa de las células precursoras de loos linfocitos T localizados en la médula osea, el timo, las células musculares, las gliales, las cromafinas del colon, el duodeno, el recto y los fibroblastos, en los cuales son usadas vías alternativas para la infección ya que algunos de estos no expresan los receptores CD4.
Ciclo de replicación:
- El virus a través de las gp120 se une al receptor CD4 que se encuentra en la superficie, esta interacción muestra una muy elevada especificidad y afinidad.
- La adsorción del virus resulta fundamental para la infección. Una vez producida esta fase de adhesión ocurre la penetración del contenido viral en la célula.
- En una tercera fase se produce la decapsidación viral y el ARN se transcribe a una molécula de ADN por acción de la enzima transcriptasa inversa del virus.
- La polimerasa celular sintetiza la segunda cadena de ADN y este ADN migra al núcleo, donde se inserta en el ADN celular por acción de la integrasa viral.
- Una vez en el cromosoma celular, el provirus se replica junto al genoma de la célula hospedera y permanece en estado de latencia hasta que ocurre la transactivación de sus genes.
- A partir del ADN proviral se sintetizan moléculas del ARN mensajero. Algunas moléculas no son procesadas y constituyen el material hereditario del nuevo virus y otras sufren un proceso de maduración postranscripcional o “splicing”.
- Como paso final ocurre el empaquetamiento del ARN viral y el ensamblaje de viriones inmaduros. El virus abandona la célula por un mecanismo de gemación y la maduración de las partículas virales se efectúa fuera de la célula.
Historia natural de la enfermedad:

El virus transita por 4 fases o períodos:
- Período de ventana: es la etapa que comienza con la entrada del virus y finaliza con el comienzo de la siguiente fase, en esta etapa el virus puede detectarse solo por técnicas de biología molecular.
- Fase precoz o aguda: El virus comienza a replicarse de forma activa y puede desarrollar o no síntomas, la infección se detecta por aislamiento viral o por la presencia del antígeno viral p 24 en el suero del paciente. El tiempo que transcurre entre el contagio y la seroconversión varía de 2 semanas a 3 meses. En algunas ocasiones se alarga de 7 a 34 semanas.
- Fase intermedia o crónica: Se detectan Ac en el suero, pero no Ag circulantes. Se caracteriza por el aislamiento viral de los casos a partir de los linfocitos T de sangre periférica. Permanece hasta 10 años en el 50% de los individuos, quienes posteriormente desarrollan SIDA. Se sugiere que la perdida de la arquitectura del tejido linfoide contribuye directamente a la inmunodeficiencia, lo que incrementa la replicación viral y la pérdida del control por el sistema inmune. Disminución de la población de linfocitos T CD4 y macrófagos por acción de linfocitos T citotóxicos, o citólisis provocada por el virus.
- Fase final o de crisis: Se produce una disminución de los linfocitos T CD4+ Repositivización del Ag p24 en el inmunoensayo y un descenso en los niveles del anticuerpo anti-p24
Inmunopatogenia:
Los mecanismos de patogénesis del VIH 1 no se conocen con exactitud. Hay dos vías propuestas para explicar como la infección por el VIH, conlleva a la inmunosupresión y perdida en el número y la función de las células T CD4+:
- Citopaticidad directa. La célula hospedera muere debido al aumento de la permeabilidad de su membrana cuando se produce en su interior grandes cantidades del virus y mediante esta via abandonan las células. La acumulación de grandes cantidades de ADN no integrado y ARN disperso también ocasionan la muerte celular, al interior con importantes funciones como, la síntesis proteica de la propia célula. Por otra parte, se plantea que la integración de la gp120 con el receptor CD4 puede provocar la fusión de membranas celulares internas.
- Citopaticidad indirecta. La formación de sincitios (células gigantes multinucleadas), por fusión de células infectadas con células sanas CD4+ es un proceso bien conocido in vitro. Durante la infección natural no se conoce que relevancia puede tener . Las células no infectadas , cuyos receptores CD4 se han unido ala gp120 libre, pueden ser victimas de la citotoxicidad celular dependiente anticuerpos(respuesta ADCC).También las células no infectadas, que han internalizado y procesado gp120 soluble, y que actúan como células presentadoras de antígenos, son destruidas por células t citotoxicas. Existen una serie de evidencias experimentales que sugieren que reacciones autoinmunes, la inducción de apoptosis o la acción de un superantígeno pueden estar asociado a las perdidas de las células CD4+.
Respuesta inmune:
Los individuos infectados con el VIH desarrollan tanto respuesta humoral como respuesta celular contra los antígenos virales. La reactividad a los productos génicos de gag aparece como marcador de progresión de la infección.
Como un marcador de pronostico la disminución de anticuerpos ant-p24 y la aparición de antígenos circulantes p24 corresponde con la disminución de linfocitos T(CD4+) y están asociado con la progresión de la disfunción del sistema inmune y el desarrollo del SIDA.
Epidemiología:
Transmisión:
- Se transmite por relaciones sexuales (homosexuales, heterosexuales), la promiscuidad, drogadicción y el coito anal constituyen los factores de más alto riesgo de transmisión.
- Exposición parenteral a sangre o a sus derivados contaminados.
- Transmisión vertical de madre a hijo.
- A través de órganos infectados donados para trasplantes.
- En el sexo masculino es donde se reporta el mayor número de casos. Las edades de mayor incidencia corresponden a grupos entre 18 y 25 años.
Situación en el mundo:
En el 2012 aproximadamente 35.5 millones de personas estaban diagnosticadas con este virus, de ellas 17.2 millones eran hombres y 16.8 millones mujeres, 3,4 millones eran menores de 15 años.
Situación en Cuba:
El factor de riesgo más importante es la transmisión sexual, al que corresponde el 98.18 % de los casos reportados. El resto se reparte entre los grupos de transmisión parenteral 0.57 %, transmisión vertical 0.29 %, exposición ocupacional 0.1 % y se encuentra en estudio 0.86%. en el año 2014 17100 personas estaban infectadas con el virus y de ellas fallecieron 100.
Pruebas diagnósticas más utilizadas:

- Análisis inmunoenzimático (EIA): este es el método más utilizado en la actualidad, pretende detectar la presencia de anticuerpos anti-VIH. Los EIA deben incluir al menos las proteínas virales gp 41, p 24 y gp 120 además de gp 36 cuando se persigue la detección simultanea de ambos serotipos de VIH.
- Aglutinación: está basada en la aglutinación de los antígenos del VIH que previamente han sido fijados a partículas susceptibles de aglutinar en presencia de suero que contenga suero anti-VIH.
- Pruebas de análisis inmunoenzimático de membrana (Dot-Blot): el antígeno está fijado a tiras de nitrocelulosa, tiene lectura visual por lo que no requiere de instrumentación, no obstante la principal desventaja de este método recide en la subjetividad, devida a este modo de interpretación.
- Pruebas fluorométricas: Los antígenos específicos están ligados a macropartículas y el indicador de la reacción es un fluorocromo que actúa como sustrato.
Pruebas de confirmación:
- Western Blot: es una de las más utilizadas para confirmar resultados positivos en las pruebas de despistaje de anticuerpos anti-VIH, las proteínas virales se transfieren a tiras de nitrocelulosa, conteniendo, generalmente, casi todas las proteínas estructurales del virus.
- Inmunofluorescencia indirecta.
- Radioinmunoprecipitación.
- Reacción de amplificación genómica por reacción en cadena de la polimerasa (RCP).
- Aislamiento viral.
- Detección de la carga viral.
Vacunas:
Las estructuras víricas superficiales del VIH son las que más interesan para obtener una vacuna eficaz. Entre las estrategias de vacunas que se han propuesto y ensayado a nivel mundial se encuentran:
- Las vacunas que utilizan virus completos, atenuados o muertos.
- Las vacunas de ADN desnudo.
- Las vacunas recombinantes o de péptidos sintéticos utilizando proteínas de membrana gp160 y gp120.
- Las vacunas de vectores vivos.
Según el objetivo que se persiga las vacunas pueden clasificarse en:
- Profilácticas.
- Terapéuticas.
- Interrupción de la transmisión vertical.
Terapéutica:
Se están realizando avances importante en el bloqueo de todas las fases de replicación del virus. Los agentes bloqueadores tienen un alto valor terapéutico en el caso del VIH a diferencia de otros retrovirus. En dependencia del estadío del ciclo replicativo que bloquean, los inhibidores se dividen en:
- Inhibidores de la adsorción.
- Inhibidores de la fusión.
- Inhibidores de la desencapsidación.
- Inhibidores de la transcriptasa inversa.
- Inhibidores de la transcripción.
- Inhibidores de la traducción.
